jueves, 19 de junio de 2014

Jugo de limón y jengibre para "bajar de peso"

Cada vez que leo algo similar al título del tema de hoy me asombro y hasta cómico me parece, es irónico pensar que tomando un jugo se pueda bajar de peso y mantenerlo. Si no se controla lo que se come ni se realiza ejercicio físico difícilmente se logrará tener el peso deseado. Hoy hablaremos acerca de algunas creencias erróneas en la alimentación.

La publicidad, con su permanente exposición de cuerpos bellos, esbeltos, musculosos, ligados a ciertos alimentos concretos, ha impuesto un modelo que neurotiza la obesidad y crea un terreno propicio para la proliferación de creencias irracionales sobre regímenes y alimentos  con efectos mágicos para conseguir el estado ideal al que se aspira.

Algunas de las principales creencias erróneas en la alimentación son las siguientes:

- Las frutas al final de la comida engordan. Los alimentos no engordan porque se tomen en un determinado orden, sino porque el valor calórico de los ingeridos supere las necesidades del individuo.

- El plátano y el aguacate engordan. Estas frutas tienen mayor valor calórico que otras como por ejemplo la manzana, pero apenas hay diferencias y no por ello engordan, lo único es que se debe controlar en dietas de adelgazamiento.

- Los caldos de carne concentrados son un magnífico alimento. Cuando están hechos con pastillas para caldo no tienen ningún valor nutricional aceptable apreciable y en contra tienen un exceso de sal. Muy malo si se quiere bajar de peso.

- Los huevos crudos alimentan más que los cocinados. En realidad es lo contrario. El huevo crudo se digiere menos que el cocido, dado que en estado líquido, la clara resiste la acción de los jugos digestivos y se utiliza tan solo en un 50%, por el contrario cuanto está coagulada por el calor se digiere en un 92%.

- Los hidratos de carbono son más calóricos que las proteínas.  Falso, ambos proporcionan 4 Kcal por gramo.

- Los productos dietéticos no engordan. Los productos dietéticos igual que el resto de los alimentos engordan más o menos en la medida que produzcan por cada gramo.

- Las vitaminas aumentan el apetito. Está totalmente comprobado que ninguna vitamina es capaz de aumentar el apetito.

- La leche es mala para los adultos. Falso, lo que es cierto es que las necesidades de leche son menores(500 ml/día)  si se compara con lo que necesita beber un niño, se recomienda que en los adultos se consuma leche desnatada (descremada).

Así que a cuidar lo que comemos para conseguir los resultados que queremos. Feliz día.

Fuente: Castillo, M; León, M. y Naranjo, J. Creencias erróneas sobre alimentación. Medicina General Nº 33.

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