Durante el cocinado se producen
pérdidas nutritivas, cuya importancia depende del cuidado con que se protejan a
los alimentos de los agentes físicos (luz, oxígeno, temperatura). La cocción resulta beneficiosa para los alimentos de
origen animal pero, generalmente, presenta más inconvenientes que ventajas para
las frutas y algunas hortalizas. Conviene utilizar la forma de cocción que
mejor mantiene las cualidades nutritivas de cada alimento, ya que según la
técnica que se utilice, se puede enriquecer (sobre todo en calorías) o
empobrecer (en minerales y vitaminas principalmente) los alimentos. El día de
hoy comenzando con el tema de técnicas de cocción hablaremos acerca de las frituras, y en otras
entregas hablaremos de otras formas.
Siempre he escuchado que las
frituras de los alimentos deben evitarse, y me dio curiosidad saber un poco más
del tema, un trabajo de investigación realizado por Caracuel, A. (2008)
relacionado con técnicas de cocción saludables, nos habla un poco al respecto y
señala lo siguiente:
-
En la elección de la grasa de cocción se debe tener en
cuenta que la fritura exige aceites muy
resistentes y capaces de soportar sin
alteraciones temperaturas superiores a los 170º C, que es el calor necesario
para caramelizar el almidón (patatas, harina, pan rallado). Por tener el ácido
oleico un solo doble enlace, es mucho más resistente al calor que los ácidos
grasos poliinsaturados de los aceites de semillas, por lo que el aceite de oliva es el de elección para
realizar frituras.
-
No conviene mezclar, para freír, dos tipos de aceites,
ni aceites nuevos con los ya utilizados. Cada tipo de aceite soporta diferentes
temperaturas de calentamiento y al calentar uno antes que otro, se somete al ya
calentado a temperaturas de recalentamiento que pueden formar cuerpos extraños,
potencialmente nocivos.
Resalta Caracuel que es
conveniente que, al sacar los alimentos del baño de fritura, se escurran bien
para que retengan la menor grasa posible y queden crujientes y apetecibles.
Si me pidieran mi opinión
personal y considerando lo expuesto en el trabajo presentado el día de hoy yo
diría que consumir alimentos fritos 1 o 2 veces por semana no sería perjudicial
para la salud ni nuestro estado físico (dejando a un lado un caso especial de
personas diabéticas, con problemas digestivos, cardíacos, etc), teniendo
siempre en cuenta las calorías consumidas a diario que se ven incrementadas al freír
los alimentos, y considerando lo de las temperaturas (fuego medio lo más
recomendable), usar aceite de oliva, no mezclar ni reutilizar aceites (aunque
hay quienes dicen que si el aceite de oliva está limpio y se cuela bien se puede
reutilizar, yo prefiero no hacerlo), y NUNCA pero NUNCA usar margarinas o mantequillas
para freír porque son grasas saturadas que nos traerán más perjuicios que
beneficios. Hoy no hablaré de las frituras de las comidas en la calle, ya dará
el tema para otro artículo y trato de hacerlos lo más cortos posibles, este
tema da para mucho. Esta es mi humilde y sencilla opinión del tema.
Gracias a mis fieles lectores, hasta la próxima.
Bibliografía:
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Caracuel, A. (2008). Técnicas de cocción saludables
aplicables a la alimentación mediterránea. Annales 2008. Instituto de Academias
de Andalucía. España.
Imagen: Wikipedia.es

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